
Testimonios de dos periodistas independientes cubanos
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El negocio de las empresas militares en las prisiones cubanas
Temprano en la mañana, luego del minucioso recuento realizado por un guardia de prisiones y después del magro desayuno a base de un brebaje caliente y un trozo de pan con olor a viejo, los reclusos se alistan para salir trabajar. Todo es ajetreo en la cárcel de máxima seguridad conocida como Combinado del Este…
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El negocio de las empresas militares en las prisiones cubanas
Temprano en la mañana, luego del minucioso recuento realizado por un guardia de prisiones y después del magro desayuno a base de un brebaje caliente y un trozo de pan con olor a viejo, los reclusos se alistan para salir trabajar. Todo es ajetreo en la cárcel de máxima seguridad conocida como Combinado del Este…
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El Encanto, lo que el fuego no se llevó
“¿ El Encanto? ¿Eso fue un cine?”, me responde el joven de unos veintitantos años. Viste una camiseta de Piqué, lleva varias cadenas de acero abrillantando su cuello y apenas levanta los ojos de su smartphone para responder la pregunta que le hago en el ‘parque de la güifi’ de Galiano, donde casi todas las…
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El Encanto, lo que el fuego no se llevó
“¿ El Encanto? ¿Eso fue un cine?”, me responde el joven de unos veintitantos años. Viste una camiseta de Piqué, lleva varias cadenas de acero abrillantando su cuello y apenas levanta los ojos de su smartphone para responder la pregunta que le hago en el ‘parque de la güifi’ de Galiano, donde casi todas las…
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Portocarrero como salvador
En la antediluviana década de 1960, cuando Fidel Castro anunciaba a cada rato que los norteamericanos bombardearían La Habana y la destruirían, el pintor René Portocarrero (1912-1985) se dedicó a pintar la ciudad. A dejarla atrapada en sus cuadros para que su belleza y su fervor no fuera a desaparecer nunca. Fue hacia 1963 que…
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Portocarrero como salvador
En la antediluviana década de 1960, cuando Fidel Castro anunciaba a cada rato que los norteamericanos bombardearían La Habana y la destruirían, el pintor René Portocarrero (1912-1985) se dedicó a pintar la ciudad. A dejarla atrapada en sus cuadros para que su belleza y su fervor no fuera a desaparecer nunca. Fue hacia 1963 que…
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La portuguesa Delia y el brasileño Oswaldo
En 1959, ansiosa por trabajar, supe que en la Havana Business Academy, en Monte entre Romay y San Joaquin, al doblar de mi casa, por ocho pesos al mes se podía aprender mecanografía y taquigrafía en inglés y español. Se lo dije a mi padre y estuvo de acuerdo, no sin antes advertirme: “Trata de…
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Lezama Lima: una oscura pradera
Escribió Paradiso, una de las novelas más importantes del idioma español en el siglo XX. Publicó libros de ensayos lucidos y agudos, poemas hechos con instrumentos inventados por él, fundó algunas de las revistas literarias más trascendentes de su país y de América Latina y, al final, a los 66 años, en 1976, se murió…
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Lezama Lima: una oscura pradera
Escribió Paradiso, una de las novelas más importantes del idioma español en el siglo XX. Publicó libros de ensayos lucidos y agudos, poemas hechos con instrumentos inventados por él, fundó algunas de las revistas literarias más trascendentes de su país y de América Latina y, al final, a los 66 años, en 1976, se murió…
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El reloj Poljot y el embargo
A Benito Novoa, un viejo y querido amigo de La Habana, su novia de siempre, una trigueña alta y preciosa que se llamaba Rita, repentinamente lo dejó. El hombre, indignado, echando chispas por los cuatro costados, organizó esa misma tarde una protesta frente a la embajada de Estados Unidos en Cuba. Rompió allí, frente a…
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El reloj Poljot y el embargo
A Benito Novoa, un viejo y querido amigo de La Habana, su novia de siempre, una trigueña alta y preciosa que se llamaba Rita, repentinamente lo dejó. El hombre, indignado, echando chispas por los cuatro costados, organizó esa misma tarde una protesta frente a la embajada de Estados Unidos en Cuba. Rompió allí, frente a…
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El café se toma como sus letras indican
Caliente, Amargo, Fuerte y Escaso. Así decía mi madre, que en gloria esté. Ése es el café que toman los cubanos, Y con un vaso de agua, que se toma antes, para quedarse con el sabor del café en boca, y en los fumadores, acompañar al tabaco o al cigarillo. Esa ceremonia singular la viví…
