
Testimonios de dos periodistas independientes cubanos
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Mi amiga Mariana Badell Yturriaga (IV)
El 21 de diciembre de 2010, a Mariana y a varios familiares, amigos y conocidos, mi hijo Iván y yo los felicitamos vía email con esa escena navideña en el exterior de la Catedral de La Habana. El mensaje decía: “Feliz Navidad y Fin de Año, desde La Habana les desean Iván García, su hija…
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El infierno de Ariel Ruiz Urquiola (III y final)
Cuando amanece, El Infierno queda encima de las nubes. Desde allí, una neblina espesa se escurre a todo lo largo y ancho del Valle de Viñales. Los mogotes asoman solo sus cimas como si fueran arrecifes que sobresalen del mar. Los gallos cantan y el resto de los animales despiertan. El Infierno es la finca…
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Mi amiga Mariana Badell Yturriaga (III)
Muy buenas tardes. Con ustedes, un nuevo programa de Comentarios Económicos, espacio oficial de la Cámara de Comercio Latina de los Estados Unidos, que todos los domingos a las 4:30 de la tarde, en el Canal 20 de TeleMiami, conduce su amigo Fernando Domínguez, para en nombre de CAMACOL, explicarles todo lo que tiene que…
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El infierno de Ariel Ruiz Urquiola (II)
Isabel Urquiola, la madre de Ariel, nunca imaginó lo que ocurría. Durante la temporada de exámenes finales en la escuela primaria, ella se percató de que la piel de su hijo, su tez blanca, se hacía cada vez más bronceada, como si tomara el sol en la playa. Un día, sin avisar, se presentó en…
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Mi amiga Mariana Badell Yturriaga (II)
El 25 de noviembre de 2008, a las 19.11 desde Lucerna, donde resido desde noviembre de 2003 como refugiada política, le envié a mi amiga Mariana, quien ya llevaba varios años viviendo en Barcelona, un correo que decía: Gracias, Mariana, pero no entiendo lo que me quieres decir con los españoles. Espero que toda tu…
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El infierno de Ariel Ruiz Urquiola (I)
Nada es azaroso en Ariel Ruiz Urquiola. A sus 43 años, no alberga un ápice de ambigüedad, su enseña es la intransigencia. Nunca ha sido un problema encontrar su camino. De niño quiso ser veterinario. Cazaba cucarachas y abejorros y les quitaba las antenas para examinarlas, luego alimentaba con ellas a las lagartijas, y a…
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Prohibido leer Diario Las Américas en Cuba
En un edificio de tres plantas pintado de azul cielo con ventanas de aluminio y cristal ubicado en Calle 19 entre B y C, en el apacible barrio del Vedado, radica el centro principal de distribución de internet en la Isla para el sector comercial. Es administrado por ETECSA, única empresa de telecomunicaciones de Cuba…
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Mi amiga Mariana Badell Yturriaga (I)
El 20 mayo de 2007 entre los destinatarios de ocho fotos de construcciones importantes antes de 1959 en La Habana, estaba Mariana Badell. Enseguida me respondió: Me han gustado mucho porque son de La Habana de mi infancia. Unos días después, a varios amigos residentes en distintos países, entre ellos Mariana que ya llevaba un…
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La cola del comedor
Se ha celebrado en La Habana un nuevo congreso de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), una curiosa organización que, a pesar de su título, no se propone unir nada, y acepta entre sus miembros numerosos individuos que nadie podría sensatamente describir como periodistas. Debe decirse, sin embargo, que entre los delegados de ese…
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La casa de la familia Badell-Yturriaga
En 1958, Eduardo Badell Portuondo se mudaba con su esposa Rufina Yturriaga López-Acevedo, y sus dos hijos, Mariana y Eduardo, a la casa que él y su mujer habían solicitado diseñar a una de las prestigiosas firmas de arquitectos cubanos que entonces había en La Habana. El resultado fue una espléndida y confortable residencia de…
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Una historia de prejuicio racial de la Segunda Guerra Mundial
Marion Lane descubrió la fotografía borrosa después de que murió su madrastra; estaba escondida en un armario con sus vestidos dominicales. La desenrolló y vio a su padre joven, guapo y sonriente en medio de un grupo de soldados. Quedó sorprendida: “Parecía una generación de graduados del Ejército”. Su padre había sido un cartero que…
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Insultos, broncas y apuestas en los estadios cubanos
Hubo una época, cuenta Herminio, antes de que Fidel Castro llegara al poder, que un domingo cualquiera la familia se acicalaba y asistía al Estadio del Cerro para ver la doble cartelera beisbolera de la Liga Profesional Cubana. “La gente se vestía con elegancia. En los entretiempos de cada juego, se podía comer un arroz…
