Etiqueta: Laritza Diversent

  • Época traumática (IV y final)

    Cuando en 2000 comenzó el tercer milenio, la crítica situación económica de los 90 había cambiado. La entrada de las remesas del exterior fue determinante en ese cambio. La supuesta homogeneidad social, desapareció. No obstante, seguía vigente el período especial. Ahora, mucho más sutil y cruel. La moneda se devaluó y con ella el salario.…

  • Época traumática (III)

    Época traumática (III)

    Fueron muchas las innovaciones culinarias. El picadillo de cáscara de plátano verde, cuando se hervía, se ponía oscuro y creaba ilusiones en las mentes de los cubanos. Había quien lo sazonaba bien, y se hacía la idea que comía picadillo de res. Lo mismo sucedió con el bistec de corteza de toronja, o de frazada…

  • Época traumática (II)

    Época traumática (II)

    Si en la niñez el período especial me marcó profundamente, más lo hizo en mi adolescencia. Nunca olvidaré mi primera menstruación, con trapos doblados y mucho ardor. En las farmacias comenzaron a vender, por la libreta de racionamiento, un paquete de Íntima (Kotex) por cada adolescente y mujer, previamente censadas. Cada uno traía 10 almohadillas…

  • Época traumática (I)

    Una época traumática. Así califico al período especial, ese lapso de tiempo que comenzó cuando tenía 9 años, y que aún no ha terminado. No hubo un día ni un mes que marque exactamente la fecha de su inicio. Tampoco hay esperanza de cuándo acabará. Lo cierto es que marcó una línea indeleble en mi…

  • Soluciones desesperadas

    Es difícil acceder a datos estadísticos que informen, o al menos aproximen, qué por ciento de la población de Cuba muere por quitarse voluntariamente la vida. No debe ser una cifra muy baja, si tenemos en cuenta el sufrimiento, el pesimismo y la desesperación que anida en buena parte de la ciudadanía. Según hemos sabido,…

  • Sonia y los zapatos blancos

    Se paró frente a un sucio portal cercano al céntrico y Mercado de Cuatro Caminos. Clavó su mirada en un par de zapatos blancos. La curiosidad animaba su pensamiento: «¿Cuánto querrá el viejito por ellos? Seguro quiere veinte pesos, para comprar cigarros o ron». Así pensaba Sonia, 18 años, mientras paseaba por la siempre concurrida…