Esa carta-invitación Canek me la envió en diciembre de 2005. La guardé y un par de días más tarde preparé el siguiente correo, para enviar a amigos y conocidos cuando Canek me dijera:
Estimados amigos, por este medio les invito a colaborar con El Cubo, nuevo sitio de asuntos cubanos que próximamente se incorporará a Internet.
Les hago llegar el texto que su creador, Canek Sánchez Guevara, escribiera al respecto y también el link a la entrevista que Canek me concediera en 2005.
Para comunicarse con él pueden hacerlo a través de su correo: caneksanchez@yahoo.com.mx
Saludos desde Lucerna, Tania Quintero
Llegué a enviar ese correo, pero al igual que ocurrió con mi entrevista y mi libro, el proyecto de El Cubo no se materializó.
Pese a las muchas diferencias existentes entre Canek y yo, logramos ser dos buenos y sinceros amigos. Además de respetarnos mutuamente, éramos honestos y desinteresados. Y aunque el dinero hace falta para vivir, la plata no nos movía.
En cada cosa, por sencilla que fuera, poníamos alma, corazón y vida, como dice la canción de Los Panchos, trío mexicano que a Canek, gran amante de la música, seguro le gustaba escuchar.
Nadie me lo ha dicho, pero en los tres años que duró nuestra amistad electrónica (en los emails publicados lo pueden corroborar), llegué a conocerlo lo suficiente para suponer que cuando ingresó en el hospital donde murió, en su billetera y en su cuenta bancaria, si tenía algo, eran cantidades mínimas.
A diferencia de otros, que tienen aché para que el dinero se les pegue fácil, Canek y yo fuimos, somos, dos personas que su única y mayor fortuna la han tenido en sus amistades.
Publicado originalmente en El Blog de Tania Quintero.

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