Pollo al caldero

El origen del Pollo al caldero data de principios del siglo XIX, cuando las familias santiagueras visitaban un lugar conocido como Puerto Boniato, situado en una de las montañas que bordean el valle de Santiago de Cuba.

Cuentan que en aquel entonces existían algunos restaurantes que preparaban platos típicos como lechón asado, tamales y pollo asado, y los elaboraban en un caldero de hierro con carbón vegetal. Poco a poco, se fue convirtiendo en un plato tradicional de las familias santiagueras, hasta el día de hoy.

Ingredientes para 10 raciones:

2 kilogramos y medio de pollo.

50 gramos de ajo

50 grs. de cebolla

40 grs. de ajo puerro.

80 grs. de zanahoria.

80 mililitro de zumo de limón

300 ml de veino seco

60 ml de aceite de girasol

500 ml de caldo de pollo

60 gramos de harina de trigo

Modo de elaboración:

Desvicerar los pollos y lavarlos.

Limpiar el ajo y machacarlo en un mortero hasta hacer una pasta.

Limpiar un cebolla, el ajo puerro y la zanahoria y cortarlos en rodajas.

Preparar un adobo con parte del ajo machacado, una cebolla, sal, pimienta, vino seco, zumo de limón y aceite.

Adobar los pollos y dejarlos macerándose durante 12 horas.

Después, dorarlos en un caldero de hierro con el aceite bien caliente y retirarlos poco a poco.

En la misma grasa, dorar la cebolla, el resto del ajo machado y el ajo puerro. Añadir la harina de trigo, agregar el caldo y la zanahora e incorporar los pollos.

Echarles por encima el resto del adobo y ponerlos a cocinar a fuego lento hasta que se ablanden.

Cuando esté cocinado, se sacan las piezas de pollo y se cortan según se prefiera. Se puede acompañar con papas, fritas o hervidas.

Tomada de Cuba Ahora.

Publicado originalmente en El Blog de Tania Quintero.


Posted

in

by

Tags:

Comments

Dejar un comentario