El problema de los hombres que han marcado una generación sin tener la aspiración de trascender es que es muy difícil escribir sobre ellos. Nadie recogió sus palabras, pues no fueron dichas para ser recogidas, nadie escribió apuntes sobre su día a día, pues eso no era necesario.
Olaiz, o Juan para sus discípulos, fue el mentor de toda una generación de cienfuegueros que luego acudiría al llamado de José Antonio Echeverría, y en fecha tan temprana como noviembre de 1955 fundarían en secreto una célula del Directorio Revolucionario que muy pronto -en diciembre de ese año- se haría sentir en la ciudad con el llamado Paro de los cinco minutos y la declaración de Cienfuegos como Ciudad Muerta, en apoyo a una huelga de los obreros azucareros, de trascendentales influencias en el movimiento revolucionario local.
Supuestamente, la Academia Enrique José Varona era un colegio privado, pero Olaiz era maestro no mercader. Muchos de sus alumnos eran recogidos por él de las calles y sentados gratis en el aula, de su bolsillo sufragaba los gastos de los muchachos con potencial, tremendamente pobres de la zona. Por eso la academia casi nunca tenía dinero para pagar a sus profesores, -quienes seguían acudiendo, tal vez porque los conceptos de justicia social, civismo y decencia profesional de Juan eran tan grandes que casi significaban un compromiso- y los estudiantes organizaban colectas para ayudar al profesor a pagar las cuentas.
Juan Olaiz Ladrón de Guevara nació en Cienfuegos el 6 de junio de 1908. Tremendamente humilde solo cursó estudios hasta el 5to grado en la escuela de los Hermanos Maristas. Después seguiría superándose, como autodidacta. La importancia de la Academia Enrique José Varona en la formación de jóvenes revolucionarios de la década de 1950 en Cienfuegos seguramente se quedará por escribir, pero lo que si no puede dejarse de decir es la influencia de su fundador en aquella juventud.
Cuando el 1 de enero de 1959 huye Batista, en la ciudad se crean los llamados Tríos, constituidos por un miembro del Movimiento 26 de Julio, uno del Partido Socialista Popular y otro del Directorio Revolucionario 13 de Marzo. Su tarea. gobernar esos primeros días. El hombre escogido por el Directorio sería Juan Olaiz, quien siempre ser un militante de fila más.
Antiguo fundador del Partido del Pueblo Cubano y presidente del Ateneo de Cienfuegos, insigne sociedad cultural, en 1976 fue elegido presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular, y ese mismo año de la Asamblea Provincial.
Como pocos, Juan Olaiz encarnó los ideales pedagógicos libertarios del siglo XIX en Cuba y las ideas estoicas de Marco Aurelio. Sin embargo, hoy por las calles de Cienfuegos caminan miles de personas que jamás le han oído nombrar, más allá de una escuela secundaria básica que lleva su nombre.
La Joven Cuba, 8 de junio de 2020.
Foto: Juan Olaiz. Tomada de La Joven Cuba.
Publicado originalmente en El Blog de Tania Quintero.

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