Desde el 15 de junio, Lázaro Yuri Valle Roca se encuentra detenido, primero en Villa Marista y después en el Combinado del Este. En agosto, supe de mi primo Yuri por una información publicada en Radio Televisión Martí y dos en Diario de Cuba, una el 31 de agosto (Activistas cubanos presos y sin juicio antes del 11J, casos diluidos en la represión a gran escala) y otra el 3 septiembre (Lázaro Yuri Valle: más de 60 días preso en Cuba por reportar el lanzamiento de octavillas con frases martianas).
Como no pude llamarle ni enviarle un email a la cárcel para felicitarlo el 26 de agosto, día de su cumpleaños, escribí esta nota que envié a una treintena de amigos y decidí subir a mi blog. Con ella recuerdo también a su madre, Lydia Roca Antúnez, mi prima más cercana, fallecida en 2013, y a su abuela, mi tía Dulce María Antúnez Aragón, fallecida en 1995.
Mis abuelos Francisca Aragón y Luis Antúnez tuvieron ocho hijos (Avelino, Mario, Luis, María Luisa, Dulce María, Cándida Rosa, Teresa de Jesús y Alejandrina del Carmen, mi madre). Todos se criaron bajo el mismo techo, la finca Sebastopol, en Tuinucú, Sancti Spiritus. Siempre estuve muy cerca de mis tíos y primos maternos. Los Antúnez, mulatos blanconazos, de origen campesino, muy unidos y se caracterizaban por ser burlones, como muchos los espirituanos. También por su longevidad: tres murieron con más de 80 años y cinco con más de 90.
Yuri no solo heredó esa forma de ser jodedora, también una risa estruendosa a la cual Juan Juan Almeida, muy amigo de Yuri, se ha referido en más de una ocasión en su programa Juan Juan al Medio, donde ha alertado del peligro que corre Yuri porque es un preso del general Alejandro Castro Espín, el único hijo varón de Raúl Castro y Vilma Espín y que según Juan Juan, Alejandro odia a Yuri, a sus hermanos y a su familia y, sobre todo, no soporta esa risa estruendosa del nieto mayor de Blas Roca, a quien en 2017 Yuri recordó en su blog.
Por su amor hacia los suyos y su carácter alegre y campechano, Yuri siempre fue, y sigue siendo, muy querido por toda su familia.
Foto: Yuri, con apenas 2 años, “jugando ajedrez” con uno de los escoltas de su abuelo Blas.
Leer también: Mi primo Yuri, Recuerdos de mi familia, Dulce Antúnez y Blas Roca, dos cubanos de a pie y Sobre los viejos comunistas y sobre mí.
Publicado originalmente en El Blog de Tania Quintero.

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