Historia del libro Periodista, nada más

Periodista, nada más, se titula un libro mío, inédito e inconcluso, que del 11 de mayo al 2 de junio de 2011 publiqué en mi blog, injustamente desaparecido a fines de 2025.

El título lo tomé del reportaje Dos destinos: Tania Quintero e Ibrahim Ferrer, del periodista suizo Ruedi Leuthold, que salió en el número 14/1999 de la revista Encuentro de la Cultura Cubana. De este fragmento:

“Soy una periodista, nada más. No soy una periodista disidente, tampoco una periodista independiente. Sólo una periodista. No tengo un estilo ni un nombre, pero tengo un honor profesional; pueden quitármelo todo, pero eso no. Estoy dentro de la realidad y comprometida con la verdad. Era así cuando trabajaba para la prensa estatal y es así ahora. Antes, quizá era más polémica, ahora en cambio, soy más exacta, también más personal. Claro, con 30 años me importaban el reconocimiento y el prestigio. Ahora que la vida camina hacia la muerte, puedo renunciar a eso”.

El libro nació una tarde de septiembre de 2002, mientras Raúl Rivero y yo conversábamos en el balcón de su casa en Centro Habana. Raúl no me sugirió ninguna temática ni estilo. Tampoco me fijó plazo. Sólo me dijo: “Empieza a escribir, que después el libro te escribe a ti”.

Le di vueltas y vueltas a la idea hasta que una mañana, a principios del mes de diciembre de 2002, puse la Olivetti sobre la mesa de nuestro apartamento en la barriada de la Víbora, y comencé a escribir.

Directamente, sin borrador ni guión previo. Tecleaba según me venían los recuerdos. Mi intención era hacer un primer borrador. Un par de días después, le llevé a Raúl las primeras doce cuartillas. Al día siguiente me llamó, para decirme que le había gustado el título sugerido y el asunto tratado en la primera entrega.

El libro no estaba estructurado por capítulos, sino por entregas, al viejo estilo. Redacté cinco macutos, un total de 61 cuartillas a espacio y medio, sin apenas margen, para ahorrar papel.

La última entrega se la llevé a Raúl el martes 18 de marzo de 2003. Habíamos quedado en vernos alrededor de las 6 de la tarde en su casa. Como siempre, pensé, luego de un buen café hecho por Blanca, su mujer, nos sentaríamos en el balcón o en su cuarto, donde en ocasiones recibía a sus amistades más allegadas.

Raúl me abrió la puerta. No me recibió con la alegría habitual. Tuve un mal presentimiento.

—Pasa y siéntate, para que te enteres.

Justo unos minutos antes de llegar, por la televisión habían mostrado la portada de un ejemplar de la revista de la Fundación Hispano Cubana donde claramente se podían leer titulares de artículos firmados por Raúl y por mí. Más claro, ni el agua.

—Prepárate para la represión que acaba de comenzar. ¿Iván está en la casa?

—No, ¿por qué?

—Debes avisarle lo antes posible. Tú, él, yo, todos tenemos que prepararnos para ir a la cárcel.

Ese martes, 18 de marzo de 2003, comenzó la Primavera Negra.

El libro se lo dediqué a mis padres, a mis dos hijos y a mis dos nietas. Los agradecimientos fueron para Raúl Rivero y Carlos Alberto Montaner, por las palabras que me dedicaron en diciembre de 2005; Canek Sánchez Guevara, por la revisión de las 61 cuartillas en 2005; Marco A. Pérez López, administrador de mi blog, por subirlo, y al portugués Carlos Moreira, administrador del blog Desde La Habana, por el banner que me hizo. Lo estructuré en 24 capítulos:

1) Un pedazo de mi vida

2) Tania, palabra de mujer, prólogo de Raúl Rivero.

3) Cita en el Palacio de la Revolución

4) Fidel Castro no deja hablar

5) Las lomas que me engordaron

6) Anécdotas con sabor a Brasil

7) Lo “máximo” era todo lo del campo socialista

8) Soy periodista la vieja usanza

9) Reportando bajo el sol

10) De mí, de mi barrio y de mi escuela

11) Los maestros de “antes” sí eran maestros

12) Disparates y desastres

13) Cuando un amigo se va

14) Y en eso llegó Malú

15) Los cubanos le tienen terror a Villa Marista

16) Oswaldo vivió poco y escribió mucho

17) Ananke

18) Ya no existe El Vedado

19) La capital de todos los cubanos

20) De mi padre y de mi madre

21) Nikita y el tigre de papel

22) Al son de los sesenta

23) Tania Quintero: Una voz que faltaba, epílogo de Carlos Alberto Montaner.

24) El capítulo que no pude escribir.

En el blog pueden leer el prólogo de Raúl Rivero (Tania, palabra de mujer), que es el capítulo 2 del libro; el epílogo de Carlos Alberto Montaner (Tania Quintero: Una voz que faltaba), el capítulo 23. También el 24 y último: El capítulo que no pude escribir. A partir del sábado 19 de septiembre y hasta el domingo 18 de octubre, al blog se subirán los 21 capítulos restantes de Periodista, nada más, un libro que estuvo 15 años en internet hasta que a fines de 2025, arbitraria e injustamente, Google decidió eliminar El blog de Tania Quintero y El blog de Iván García y sus amigos.

Diario Las Américas, 4 de septiembre de 2026.

Publicado originalmente en Diario de las Américas.


Posted

in

by

Tags:

Comments

Dejar un comentario